Retina | Innova ocular Clinica Vila

Problemas de visión > Retina

Retina

El globo ocular está formado por tres estructuras: la esclerótica, que corresponde a la parte más externa del ojo y que es de color blanco discretamente amarillento; la coroides, capa intermedia vascular, que nutre al conjunto; y la capa más interna, que es la retina.

La retina es un conjunto de células nerviosas dispuestas en la capa más interna del globo ocular cuya misión consiste en transformar los estímulos luminosos en señales nerviosas para que el cerebro las interprete. Para ello dispone de diez capas para cumplir su misión, la “descomposición” de la imagen que penetra en el ojo y es recibido por la primera línea retiniana con el traslado al nervio óptico para que el cerebro interprete las “piezas del puzle” que forman las imágenes.

La retina vendría a ser al ojo lo que la película a una cámara de fotos. Cuando la luz enfoca sobre ella, la estimula y forma una imagen que se envía al cerebro, a través del nervio óptico, donde se revela la fotografía.

En la retina hay dos partes fundamentales:

  • La mácula, o parte central, que nos permite la visión con mayor detalle.
  • La retina periférica, que ofrece una imagen menos definida.

Los vasos sanguíneos se encargan de nutrirla y se distribuyen por ella. Cualquier alteración de la retina, especialmente de la mácula, puede deteriorar gravemente la visión.

Retina

DESPRENDIMIENTO DE RETINA

Desprendimiento Retina

¿Qué es el desprendimiento de retina?

El desprendimiento de retina consiste en la separación de las capas de la retina, que se desplazan hacia el humor vítreo, produciendo una pérdida indolora de parte del campo visual.

El globo ocular está formado por tres capas. La más externa, la esclera, le da rigidez, como si fuera el esqueleto del globo ocular. La capa media o capa nutricia, la coroides, alimenta al ojo. La capa más interna, es la retina.

En el interior del globo ocular se encuentra un gel transparente como una “clara de huevo”, llamado vítreo, que se encuentra unido a la retina.

Cuando la capa periférica se rompe, el líquido existente en la cavidad vítrea pasa a través del agujero o rotura, acumulándose bajo la retina, separándola de su lecho y produciendo el desprendimiento de retina.

¿Por qué se produce?

Las causas pueden ser variadas. 

Cuando por procesos atróficos o degenerativos la retina adelgaza y sufre tracciones del gel vítreo, ésta puede romperse o desgarrarse. Si no se trata, puede desprenderse.

La alteración del vítreo viene motivada por cualquier causa: inflamatoria, hemorrágica o traumática.

Afecciones oculares como la miopía, la retinopatía diabética, los antecedentes de traumatismo ocular o la presencia de desgarros o agujeros retinianos predisponen a esta patología por lo que exigen un control oftalmológico adecuado para prevenirla.

¿Cuáles son sus síntomas?

La sintomatología suele ser súbita. Aunque, en ocasiones, se detecta previamente la presencia de moscas volantes.

Las moscas volantes son pequeños puntos o nubes que se mueven en el campo visual y que normalmente no tienen importancia. Suele deberse a un proceso involutivo del humor vítreo e indicar un desprendimiento de vítreo posterior. En cualquier caso, es aconsejable la revisión oftalmológica ante la aparición de este fenómeno.

Ante la aparición de los siguientes signos debe realizar una consulta a su oftalmólogo:

  • Moscas volantes.
  • Destellos luminosos.
  • Aparición de una sombra o telón, ocultando parte del campo de visión.

Conviene saber que no toda rotura o desgarro de la retina debe obligatoriamente producir desprendimiento si se diagnostica a tiempo y se trata adecuadamente.

¿Cómo se trata?

Dependiendo de la fase en la que se encuentre el desprendimiento de retina, pueden realizarse diferentes tratamientos, unos de forma ambulatoria y otros quirúrgicos.

En fases iniciales o ante la presencia de desgarros el tratamiento puede hacerse con láser argón, sin necesidad de entrar en quirófano, para cerrar el desgarro o rotura causante del desprendimiento para crear una cicatriz en los bordes del desgarro y conseguir una soldadura o bloqueo del mismo.

También puede realizarse mediante la implantación de cinturones o trozos de silicona para llevar la retina a su lugar, empujando la pared del globo ocular hacia la retina.

Cuando el desprendimiento se ha desarrollado la vitrectomía es el tratamiento más adecuado, realizando una cirugía muy compleja desde el interior del ojo. La urgencia vendrá determinada por cómo afecte el desprendimiento a la retina central.

Según el estado de salud del paciente y la duración estimada de la intervención, ésta puede realizarse con anestesia local o general.

¿Cuándo operarse?

Por la gravedad que supone para la visión, cuanto antes se intervenga menos deterioro sufrirá la retina.

 

RETINOPATÍA DIABÉTICA

¿Qué es la retinopatía diabética?

Es una enfermedad crónica y evolutiva que aparece en los pacientes diabéticos y afecta a múltiples órganos, entre ellos, y de forma importante, al globo ocular. Dejada a su libre evolución, puede llevar a la ceguera pero en la actualidad, con los métodos de diagnóstico precoz y los tratamientos preventivos adecuados, basados fundamentalmente en el láser, esto puede evitarse

Para Innova Ocular supone una de nuestras mayores inquietudes al tratar un gran número de pacientes diabéticos y ser ésta una de las causas más frecuentes de ceguera, habitualmente debido a un diagnóstico tardío, por lo que es una de nuestras prioridades.

La retina es un conjunto de células nerviosas dispuestas en la capa más interna del globo ocular cuya misión consiste en transformar los estímulos luminosos en señales nerviosas para que el cerebro las interprete.

La mácula es una zona de la retina de especial interés, pues capta lo que se denomina visión central, que permite fijar nuestra atención en los detalles. El resto de la retina se encarga de la visión periférica.

Los vasos sanguíneos son los encargados de nutrir a la retina y se distribuyen por ella. Cualquier alteración de la retina, y especialmente de la mácula, puede deteriorar gravemente la visión.

¿Por qué se produce?

Cuando el nivel de azúcar en sangre es alto durante largos períodos de tiempo, los vasos sanguíneos que suministran sangre a la retina pueden deteriorarse.

Con el paso del tiempo, estos vasos van filtrando líquidos y grasas que provocan un edema o inflamación. Puede ocurrir que los vasos sanguíneos queden taponados por esta causa. 

Si el problema de un ojo diabético no se trata puede aparecer una retinopatía diabética. Además, la obstrucción de los vasos sanguíneos puede causar la aparición de vasos sanguíneos anormales en la retina y dañar la retina, arrugándola o provocando un desprendimiento de retina.

Esa neovascularización también podría causar un glaucoma con daño para el nervio óptico.

¿Cuáles son sus síntomas?

En las fases tempranas de la enfermedad se dañan los vasos sanguíneos con pequeñas fugas de fluidos y sangre, microaneurismas y exudados. Posteriormente, se forman neovasos que facilitan la aparición de hemorragias vítreas. Además, el desarrollo de tejido fibroso favorece el desprendimiento de la retina.

Los neovasos a nivel del iris provocan la aparición de un glaucoma neovascular por el aumento de la presión intraocular.

¿Cómo se trata? 

La finalidad del tratamiento es detener el avance de las lesiones y mejorar la calidad de la visión.

El mejor método diagnóstico de la retinopatía diabética son los exámenes periódicos que debe realizar el oftalmólogo a todo paciente diabético al menos una vez al año. Las posibilidades del tratamiento son mayores cuanto más precozmente se realiza el diagnóstico.

El tratamiento de la fotocoagulación con láser argón se usa para disminuir el edema macular o para impedir la neovascularización y progresión de las lesiones. Si la retinopatía es descubierta en sus primeras etapas, la cirugía láser puede desacelerar el ritmo de pérdida de visión.

Los casos de retinopatía avanzada pueden requerir tratamiento quirúrgico mediante vitrectomía. De esta manera se suelen resolver las hemorragias vítreas, las tracciones y los desprendimientos de retina.

La vitrectomía es una cirugía que por incisiones de menos de 2 milímetros repara las lesiones producidas en la retina. También nos ayudamos de los Anti-VEGF, que son una medicación útil para los neovasos y para el edema macular.

¿Cuándo operarse? 

El oftalmólogo, después de realizar un estudio de fondo de ojo y de la evolución de la patología, debe acordar con el paciente el momento idóneo de la intervención con láser o mediante cirugía.

 

DEGENERACIÓN MACULAR ASOCIADA A LA EDAD (DMAE)

¿Qué es la DMAE?

La Degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es una enfermedad que produce una alteración en la mácula, o zona central de la retina, que causa una distorsión o sombra oscura en medio de la visión. No afecta al campo visual periférico.

Aparece sin causar dolor ni molestias de ningún tipo, pero sí que genera una pérdida progresiva de visión.

La mácula es la zona de la retina que capta la visión central que permite fijar al detalle el punto donde miramos.

Existen dos tipos de degeneración macular:

  • Degeneración macular seca o atrófica. Supone el 90% de los casos de degeneración macular. Constituye la forma menos grave debido a que la atrofia progresiva avanza muy lentamente y ocasiona una pérdida de visión poco evidente. 
  • Degeneración macular húmeda o neovascular. Afecta al restante 10% de los casos. Su evolución causa una pérdida de visión muy importante con evolución rápida. El diagnóstico precoz resulta vital porque en la actualidad existen tratamientos que ofrecen más probabilidades de éxito a los pacientes.

En este segundo tipo crecerá debajo de la retina, en la mácula, un tejido de vasos sanguíneos anormales que hacen que la visión central se deforme por lo que el paciente verá líneas torcidas, o de que surjan hemorragias que harán que vea una mancha oscura en el centro del campo visual.

¿Por qué se produce?

Se debe a una enfermedad de la parte posterior del ojo. Si no se trata precozmente, una gran parte de los pacientes perderá la mayor parte de la visión central en un periodo de semanas o meses.

Viene causada por el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos en la parte posterior del ojo que puede producir derrame de sangre y de líquido o edema, provocando finalmente una cicatriz que lesiona la mácula impidiendo una visión central nítida.

¿Cuáles son sus síntomas?

La enfermedad es bilateral y asimétrica, es decir, afecta por lo general a los dos ojos pero no al mismo tiempo. Por ello, al principio, el paciente no percibe su defecto de visión debido a la buena visión con el otro ojo.

Si la enfermedad se diagnostica en fases avanzadas el tratamiento tiene muy poca o ninguna eficacia, por lo que el paciente pierde de manera definitiva la visión central.

La DMAE es más frecuente a partir de los 60 años, aunque puede desarrollarse a partir de la cincuentena. A menudo tiene un carácter hereditario.

¿Cómo se trata? 

Para la forma húmeda, la más agresiva, se han desarrollado en los últimos años unos fármacos que se administran a nivel intraocular, denominados Anti-VEGF, que han supuesto un importantísimo avance en el tratamiento de esta enfermedad ya que frena y cierra los vasos irregulares. Esto permite en muchos casos mantener la agudeza visual.

Habitualmente el tratamiento requiere la inyección de tres dosis con un intervalo de uno o dos meses.

La terapia fotodinámica, otro procedimiento para el tratamiento de la forma húmeda, se utiliza en muy pocos casos. Consiste en la combinación del tratamiento con un fármaco denominado Verteporfín inyectado por vía intravenosa y la aplicación de un láser de baja potencia sobre los vasos irregulares de la mácula.

La forma seca sólo puede tratarse mediante complejos vitamínicos y nutrientes para las células retinianas.

¿Cuándo operarse?

La DMAE debe tratarse en cuanto se detecta. Una vez deteriorada, la mácula no puede recuperarse pero sí evitar que continúe la pérdida de agudeza visual.

 

UVEÍTIS

¿Qué es la uveítis?

La uveítis es una inflamación de la úvea, la capa intermedia del ojo que separa la retina y la esclerótica, la parte blanca del ojo.

En la úvea se encuentran muchas venas, arterias y capilares que nutren y llevan la sangre hacia el exterior del ojo. Debido a esto, una inflamación de la úvea puede afectar a la visión.

Según la parte del ojo donde se inicia, la uveítis puede clasificarse de distintas formas:

  • La iritis, o uveítis anterior, que afecta a la parte frontal del ojo. Es el tipo más común de uveítis. Se presenta súbitamente y suele durar unos dos meses, aunque en algunos casos puede ser crónica o de aparición recurrente.
  • En la uveítis intermedia se inflama el centro del ojo. Esto puede durar desde un par de semanas a varios años. Además, la enfermedad evoluciona o mejora de forma cíclica.
  • La uveítis posterior afecta la parte posterior del ojo. Evoluciona de forma muy lenta y normalmente dura muchos años.
  • La panuveítis ocurre cuando se inflaman todas las capas de la úvea.

¿Por qué se produce?

El motivo concreto de la aparición de la uveitis se desconoce aunque suele estar asociada con otras enfermedades o infecciones como un virus, como un herpes, paperas, enfermedades inflamatorias, una lesión ocular, o la aparición de un hongo o parásito en el ojo.

El tabaquismo también incrementa el riesgo de sufrir esta enfermedad.

¿Cuáles son los síntomas?

La uveítis se presenta con un repentino enrojecimiento y dolor de los ojos o con la percepción de vista borrosa o con manchas, hipersensibilidad a la luz o la aparición de un área grisácea en la parte inferior del iris.

¿Cómo se trata? 

La uveítis es una enfermedad que puede dejar cicatrices en el ojo y debe tratarla un oftalmólogo desde la aparición de los primeros síntomas.

Gotas con corticoides y dilatadores de la pupila reducen la inflamación y el posible dolor. Si la inflamación no se reduce tendrán que aplicarse medicamentos orales o inyecciones.

La uveítis en evolución y sin tratamiento puede desarrollar otros problemas oculares como el glaucoma, la aparición de cataratas, el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos anormales o afectar a la retina ayudando a causar un desprendimiento de ésta y daños en el nervio óptico.

¿Cuándo operarse?

La uveítis no presenta soluciones quirúrgicas. 

Los problemas que acarrea su evolución (glaucoma, cataratas o problemas en la retina) precisarán el tratamiento con gotas, con láser o con cirugía convencional para resolverlos.

 

Descargue el folleto “El fondo de ojo y los problemas de la retina” en castellano

Descargue el folleto “El fons de l’ull i els problemes de la retina” en valenciano

¿Necesitas información?

Missing fields SOLICITAR INFORMACIÓN Enviar

¿Podemos ayudarte? Siempre vamos a estar al otro lado cuando nos necesites.

Contacto 963 511 404 

 

DIRECCIÓN Cirilo Amorós 6, bajo

 46004

Valencia

HORARIO De Lunes a Viernes, 09:00 h a 21:00 h.

Mapa

Contáctanos
Missing fields Enviado Enviar
Solicita información

Contacto 963 511 404 

 

DIRECCIÓN Cirilo Amorós 6, bajo

 46004

Valencia

HORARIO De Lunes a Viernes, 09:00 h a 21:00 h.

Mapa


Solicitud recibida correctamente

Te contestaremos tan rápido como sea posible